Membrío

Historias de oro y chozos en la dehesa

Contacto

Ayto. Membrío
Plaza D. Juan Cilleros, 1
10580 Membrío, Cáceres (Extremadura)

927 594 107
www.membrio.es

Membrío se asienta sobre la penillanura trujillano-cacereña, en un relieve alomado en el que sobresale el monte conocido como Sierra de Membrío. Como núcleo de población, nace en el siglo XIV. Su nombre puede derivar de una venta que existía en su origen, llamada venta del Membrillo o del Membrillar, que era un lugar de hospedaje y de intercambio de caballerías para diligencia-correo, que cubría el trayecto desde Alcántara hasta Herrera de Alcántara, y a la que fueron adosándose posteriormente distintas viviendas que terminaron formando un pequeño núcleo poblacional. Como muchos otros municipios de la zona, también perteneció a la Orden de Alcántara.

El rico pasado histórico de Membrío es evidente sólo con un simple paseo por sus excelentes dehesas, pues si bien el municipio cuenta con iglesia y ermita, su verdadero patrimonio está oculto y disperso por las tierras que lo rodean: el castro y tumbas antropomorfas del Parral, el puente de origen romano sobre el río Salor, los viejos hornos de teja, los molinos de harina y los chozos de pastores son sólo una pequeña muestra. También lo son los caseríos de sus antiguas encomiendas, cuatro en total, que estuvieron estrechamente unidas a la formación del pueblo y el desarrollo de la vida a través de los siglos en Membrío: la de la Clavería, la de Castillo, la de Solana y la del Parral.

Curiosidad: En la confluencia de los ríos Salor y Tajo existieron unas minas de oro que hicieron que Membrío fuera conocido también fuera de España. En su entorno se pueden observar los barracones de los trabajadores, el camino que recorrían las carretas, bordeando el montículo para acarrear la mena, la boca de la mina, el lavadero del material que se extraía de la mina… e incluso en los alrededores existió un nido de águila, en el que Félix Rodríguez de la Fuente rodó un capítulo de su documental sobre esta rapaz.

Pese a ser un pueblo fronterizo, a través de su término no hay conexión por carretera con Portugal, ya que en la frontera de Membrío se halla parte de la Reserva de la Biosfera Tajo Internacional.

No te puedes ir sin ver…

MEMBRIO - TUMBA ANTROPOMORFA

Como en otras poblaciones del entorno, en Membrío también existen tumbas antropomorfas, excavadas en rocas, a lo largo de la Mancomunidad.

No han sido datadas exactamente, pero la hipótesis más repetida es que sean tardorromanas, visigodas, del siglo VII. Las hay en la finca del Parral y también en la finca de “La Sardinera”.

MEMBRIO - INICIO RUTA EL CANDIL

Desde Membrío, el deporte y la naturaleza se fusionan en dos rutas circulares, señalizadas y homologadas por FEXME.

El Candil (PR-CC 91): Con una longitud de 20,5 km y una duración aproximada de 5 horas es de dificultad fácil/moderada. Comienza en la Plaza del Ayuntamiento y se visita la Charca de la Clavería, paisajes de dehesa y la Rivera de Membrío. En ella se pueden avistar buitres leonados, alimoches, milanos, cuervos, ciervos, zorros y jabalíes, además de comederos de grullas.

Pantano de la Jabalina (PR-CC 92): Esta ruta de dificultad fácil tiene una longitud de 16,4 km y una duración aproximada de 4 horas. Es prácticamente llana en todo su recorrido y tiene unas magníficas vistas. Merece la pena disfrutar de su camino rodeado de dehesa y alcornoques y, una vez en el pantano, de sus tranquilas aguas.

Algunos datan del siglo XVI y, aunque este tipo de molinos harineros hidráulicos dejaron de funcionar hacia los años treinta del siglo XX, son interesantes ya que fueron los primeros lugares de transformación de materias primas.

El Centro Social de Herreruela es una parada obligatoria para los apasionados del arte urbano. En su fachada, los artistas Jesús Brea y Jonatan Carranza Sojo han plasmado la historia local a través de dos bellos murales dedicados a la Infanta María de Portugal y a “El Chico Cabrera”. Así, mezclan la realidad y la leyenda de estos personajes destacados de Herreruela y de la Comarca de Tajo Salor.

La Princesa María Manuela de Portugal se alojó unos días en Herreruela cuando se dirigía a desposarse con el entonces príncipe, y luego rey, Felipe II en el año 1543. Su estancia en Herreruela levantó un gran revuelo en la localidad debido al impresionante séquito que la acompañaba.

“El Chico Cabrera”, por su parte, fue un conocido bandolero de la comarca con una peculiar serie de leyendas y andanzas que transcurrieron a mediados del siglo XIX. Aunque era procedente de Brozas, era fácil encontrarlo por cualquier paraje del Tajo ejerciendo el contrabando.